sábado, 26 de mayo de 2018

Oh My God!

Cada vez que veo estas tres palabras no puedo evitar leerlas con la misma entonación que mi querida Janice, a la que ya nombré en mi post El Universo Conspira a tu Favor.

O sea, despacito y marcando bien cada palabra:

OH - MY - GOD
(ou - mai - god)

Y es que Friends fue una serie que marcó una etapa de mi vida y los momentos Janice junto al momento Ross: "¡Nos estábamos tomando un descanso!" son memorables.

¿Quién no ha querido vivir en un apartamento como el de Rachel y Monica? ¿Quién no se ha planteado cómo sería compartir piso con un pato, un pollo, un futbolín y sobre todo un Joey? Paciencia del santo Job la de Chandler... 😱

¿O a quién no le han dado ganas de tirarle tomates (cual tomatina de Buñol) a Phoebe cada vez que se arrancaba a cantar "Smelly cat"?



Reconócelo, Friends es una de esas series que te encuentras haciendo zapping y te quedas a ver por enésima vez. Aunque te sepas los diálogos de memoria. Y te vuelves a reír, es inevitable.

sábado, 12 de mayo de 2018

Viajar es vivir

Es un auténtico misterio para mi cómo nuestros padres se apañaban para pronunciar ciertas cosas en inglés sin tener ni idea del idioma oye 🤔

Corrían los tiempos en que solo existía un canal en la televisión y cuando llegaba el toque de queda aparecían las famosas rayitas de la carta de ajuste. Y se acabó lo que se daba hasta el día siguiente.Nada de programación 24 h ni Neftlix ni HBO ni leches en vinagre. 

Entonces todos veíamos lo mismo y a las mismas horas, muy ordenadicos y sin opción a libre albedrío.

Aún recuerdo el año en que a mis tíos les tocó la lotería de Navidad y nos regalaron una TV en color. ¡En color!. Aquello fue una fiesta, un jolgorio, un desparrame. 

Y claro, de aquellos años son las pelis americanas y los galanes de Hollywood que hacían suspirar a las jovencitas y no tan jóvenes.

Troy Donahue
Desde muy pequeña he convivido con “ el Cargable”, “Rocjuson”,  “Paulneman” y el favorito de mi madre que la tenía hipnotizada con ese pelazo rubio y esos ojos azules, “Tredonauer”. 

Juzga tú mismo 👉👉👉

Con los años y cierto conocimiento del inglés nos fuimos enterando de que realmente hablaban de Clark Gable, Rock Hudson, Paul Newman y Troy Donahue pero oye, que sabíamos quienes eran.


Y ese era el mérito, porque al final es de lo que se trata, de hacerse entender. De ponerle interés y agudizar el ingenio.

sábado, 28 de abril de 2018

Buenos días tenga usted

Esta mañana he vivido un hecho insólito en el autobús (voy a sumar este medio de transporte a mis lugares de inspiración, junto a la ducha y las cafeterías 😋)

Un señor ha subido y al sentarse al lado de una mujer totalmente desconocida le ha dicho:  

"¡Buenos días!"

Así, con exclamaciones incluidas, con brío y "rasmia" como decimos en Zaragoza y con una sonrisa de oreja a oreja.

No he visto la expresión de la señora ante tan inesperadas palabras porque estaba justo detrás de mi, pero estoy segura de que, como dice en sus conferencias Víctor Küppers, la señora ha puesto cara de susto y de "quequerraestehombredemi" mientras agarraba más fuerte el bolso.

Y es que no estamos acostumbrados a la buena educación. Se nos han olvidado algunas normas básicas que no cuesta nada practicar y que nos pueden hacer el día más agradable. Y de tanto que sorprende resulta amenazador.

Porque ya no existen ni las típicas conversaciones de ascensor de antaño, de toda la vida:

-"Parece que va a llover..."
-"Pues sí, y yo con la ropa tendida"
-"Claro, si es que anunciaban tarde de sol"
-"Esto es lo del cambio climático ese, que ha vuelto el tiempo loco"
-"Y tanto, ya no sabes ni qué ponerte hija mía"

Y así hasta llegar al piso en el que uno de los dos se bajaba y tú podías continuar con tu vida con la sensación de haber salvado un momento incómodo con bastante soltura.

Pero oye al menos hacíamos un paripé educado. Nos comunicábamos. Nos mirábamos. Nos teníamos en cuenta.

Ahora ese momento ascensor es más o menos tal que así: